FAQ

¿Cómo solicitar una hipoteca?
Solicitar una hipoteca es la mejor manera de financiar la compra de una vivienda, ya que esta sirve como garantía principal de la devolución del importe solicitado. Desde Tesacredit te aconsejamos seguir estos 3 pasos básicos para elegir la mejor opción adaptada a tu perfil:
PASO 1: Consideraciones iniciales
Antes de solicitar tu hipoteca, debes tener en cuenta los siguientes aspectos:
- Ventajas fiscales: dependiendo de la edad de los titulares y del tipo de inmueble (obra nueva o segunda mano), podrías beneficiarte de ventajas fiscales.
- Avales: tener un aval mejora tus opciones de obtener mejores condiciones.
- Situación laboral: la estabilidad laboral de los titulares es crucial, ya que una mayor seguridad laboral reduce el riesgo de impago y mejora las condiciones del préstamo.
- Aportación inicial: la entrada o aportación disponible para la operación influye en el tipo de interés que puedas obtener.
- Ingresos extranjeros: si eres comunitario pero tus ingresos provienen del extranjero, necesitarás una aportación mínima del 20% del precio del inmueble, más los gastos de la operación.
PASO 2: Tipos de Hipotecas
Actualmente, las hipotecas se pueden clasificar en tres grandes grupos según las condiciones y el tipo de financiación:
- Hipotecas Premium: financiación hasta el 80% del precio de la vivienda, con una aportación inicial del 20% o más.
- Hipotecas 100: financiación del 100% del precio del inmueble, cubriendo los gastos de la operación.
- Hipotecas 100% + Gastos: financiación total de la operación, incluyendo el precio del inmueble y los gastos asociados.
PASO 3: Escoger un profesional
Es fundamental contar con un profesional que te asesore en la toma de decisiones. En Tesacredit te ofrecemos una atención profesional y personalizada basada en nuestra amplia experiencia en el sector financiero e inmobiliario de la Comunidad Valenciana.
¿Qué es la subrogación de hipoteca?
La subrogación de hipoteca es una modificación de alguno de los factores de una hipoteca, ya sea del deudor o del acreedor. Aquí te explicamos las distintas formas de subrogación:
Cambio de deudor: esto ocurre cuando se cambia el titular del préstamo hipotecario, comúnmente al comprar un inmueble que ya tiene una hipoteca. La entidad bancaria realizará un estudio financiero como si fuera una nueva concesión de préstamo. Una vez aprobada la subrogación, te ahorrarás los impuestos derivados de la hipoteca, pero deberás pagar los gastos de notaría, gestoría, registro y una comisión de subrogación establecida en el contrato inicial del préstamo.
Cambio de entidad bancaria: esto implica trasladar tu hipoteca de un banco a otro para mejorar las condiciones del préstamo. También tendrás que cubrir los gastos de notaría, gestoría, registro y la comisión de subrogación, que para operaciones formalizadas después de abril de 2003, debe ser menor al 0,5%.
Compra de inmueble de obra nueva: es habitual que el constructor haya financiado la obra con una hipoteca. Como comprador, puedes decidir subrogarte a esta hipoteca o no. Si decides no hacerlo, el constructor asumirá los gastos de cancelación de la hipoteca existente.
¿Qué son las hipotecas 100% + gastos?
Las hipotecas 100% + gastos financian el total del precio de la vivienda y los gastos de la compra. Aquí tienes algunos puntos clave sobre estas hipotecas:
Situación actual: durante la crisis los bancos se volvieron más prudentes y normalmente requerían que los clientes aportaran al menos el 20% del valor de la vivienda de sus ahorros. Sin embargo, recientemente, debido al abaratamiento del coste de la financiación, algunas entidades están ofreciendo hasta el 100% del precio de la vivienda, aunque esta práctica no es todavía muy común.
Oferta limitada: la oferta de estas hipotecas es limitada, pero se espera que aumente debido a la competencia entre entidades financieras, que buscan diferenciarse ofreciendo un mayor porcentaje de financiación.
Otras opciones de hipotecas: aparte de las hipotecas 100% + gastos, existen hipotecas fijas, variables y mixtas, cada una con sus propias condiciones y ventajas. Sin embargo, es habitual que muchas de estas hipotecas solo financien hasta el 80% del valor del inmueble.